Liguilla de 1995: El regreso a categoría nacional tras otra travesía del desierto

El Algeciras Club de Fútbol culminó en el verano de 1995 otra de sus innumerables travesías del desierto. Tras dos temporadas consecutivas en Regional Preferente, disputó entre mayo y junio del referido año una intensa liguilla de ascenso que concluyó con el ansiado regreso a Tercera división. Fue el primer salto de categoría bajo la presidencia de Bernardo Martín Godoy y el inicio de otra etapa de esperanza en el viejo estadio El Mirador.

Jose Manuel Serrano Valero, Noviembre 2008.

El Algeciras CF 1994/ 95 dejó un gran recuerdo en la historia de la entidad rojiblanca. Conformado nuevamente por jugadores de la casa, el primer equipo logró clasificarse para una dura e intensa liguilla de ascenso a Tercera en la que le esperaban tres clásicos del fútbol modesto andaluz: CD Alcalá, CD Villanueva y Ríotinto Balompié. Éste, según algunos historiadores futbolísticos, es el verdadero Decano del fútbol español y no el Recreativo de Huelva dado que las minas que atrajeron la presencia inglesa se encuentran precisamente en este municipio. Y huelga decir que fueron estos británicos los que importaron a España el entonces denominado foot-ball, casi tal y como hoy lo conocemos, entre mediados y finales del siglo XIX. Los conjuntos arriba mencionados fueron los rivales a los que hubo de enfrentarse el equipo algecireño en aquella decisiva fase, una centuria y pico después de que este deporte llegara a este país.

El Algeciras CF estaba entrenado por el ya retirado zaguero Antonio Ocaña (Ver Idolos Rojiblancos), quien por entonces cumplía una vez más el magnífico papel que siempre ha jugado en la entidad albirroja: atender a la llamada de las diferentes directivas y cumplir los objetivos marcados. Ocaña logró ascender al Algeciras CF en la 1994/ 95 a Tercera y luego lo consolidó en esta categoría (Liga 1995/96) con apenas fichajes hasta que se fijaron metas más ambiciosas.

Aquel Algeciras CF estaba integrado por jugadores que permanecen, en muchos casos, en la memoria de la afición y fueron capaces, después, de dar la talla deportivamente no sólo en Tercera sino también en Segunda B a partir de 1998. Fue el equipo del mítico guardameta Fito, la recordada zaga de los Pepe Acosta, Antonio Molina, Paco Ramos, Cristóbal, Raúl Pro… y, en el centro del campo, los hermanos Platero (Rafael y Daniel), Salva Pro, David Vadillo… con dos delanteros de campanillas: Juan Antonio y Julio Cabello, quien colgó las botas esa temporada y pasa por ser el máximo goleador del club en su casi centenaria historia.

La liguilla comenzó de modo muy esperanzador. El Algeciras CF venció 1-3 en el difícil campo de albero del Villanueva, un equipo que se presumía el principal adversario en el objetivo del salto de categoría. El Alcalá empató en Ríotinto (1-1) y los de Ocaña lideraron la tabla aquella primera jornada disputada el 14 de mayo de 1995. Los onubenses echaron luego sobre el algecirismo el primero de los dos jarros de agua fría que sufriría en aquel mes clave de competición: un gol de Castro en el minuto 4 sólo pudo ser igualado por otro de Salva Pro en el 74 y aquel 1-1 de la segunda jornada apeó a los de Ocaña del liderato tras la goleada del Alcalá al Villanueva (5-1).

La tercera jornada de la liguilla acabó con las esperanzas de muchos algeciristas. El Algeciras perdió en el “Francisco Bono” de Alcalá (1-0) y saltaron todas las alarmas. Los rojiblancos podían quedarse sin ascenso. Al menos, el Ríotinto dio la sorpresa y venció al Villanueva (3-1). Bernardo Martín, el presidente del club, decidió intervenir públicamente a través de los medios de comunicación acompañado del entrenador, Antonio Ocaña, y el entonces concejal de Deportes, Felipe Mediavilla. El llamamiento fue claro: “Los jugadores deben esforzarse y sacrificarse hasta el final. Toca echar el resto porque no se puede defraudar a la afición”. Aquel golpe de timón surtió efecto. Y la afición también tomó buena nota porque acudió en gran cantidad al decisivo partido de la 4ª jornada: Algeciras CF-CD Alcalá en el viejo El Mirador. La tarde del 4 de junio salió redonda. El club recaudó 692.620 pesetas. Se ganó 2-0 con goles de Salva Pro y Juan Antonio y el equipo recuperó la cabeza de la clasificación tras haber caído a la tercera plaza por los dos tropiezos anteriores. Quedaban dos partidos y rematar la faena. A esas alturas, Algeciras y Alcalá igualaban a puntos (5+1) seguidos de Ríotinto (4) y un Villanueva con una sola victoria y dos puntos en su haber (2 -2).

La penúltima jornada, la del 11 de Junio de 1995, resultó histórica. La hinchada desplazó tres autobuses hasta el campo del Riotinto Balompié, el “San Miguel”, y el equipo, que se había concentrado en Aracena, logró luego una goleada de las de época (1-8) y prácticamente dejó certificado el ascenso porque el Alcalá no pudo pasar del empate en Villanueva (0-0). Ya sumaba 7 puntos y 3 positivos (antiguo sistema de puntuación). Había ganado 3 partidos, perdido uno y empatado otro y había anotado la friolera de 14 goles (impropio de una liguilla) y encajado sólo 4. Todo quedaba pendiente de la última jornada, que el viejo El Mirador preparó como fiestas del ascenso anteriores habían sido frente a Gerona (1978), Granada (1983), San Fernando (1987)…

Domingo, 18 de Junio de 1995. Un campo abarrotado fue testigo del 4-0 al Villanueva y del último partido en la prolongada y fructífera carrera deportiva de Julio Cabello, que para entonces había jugado en el Algeciras CF en cuantas categorías había competido éste y que fue emotivamente sacado a hombros del mítico y recordado viejo estadio El Mirador. El Alcalá se quedaba con 8 puntos tras vencer al Ríotinto (1-0) por los 9 de los rojiblancos que le daban el pasaporte (18 goles a favor/ 4 en contra).

El Algeciras CF volvía a Tercera división, a categoría nacional tras dos temporadas consecutivas en esos campos de Dios de la Regional Preferente gaditana. A partir de entonces, otra nueva etapa. Pero esa es ya otra historia.