Crónica de la jornada 7ª temporada 2011-2012

ALGECIRAS CF-3
CD SAN ROQUE-3

Un punto con sabor a victoria

Algeciras CF y CD San Roque firmaron tablas en su primer duelo oficial de la historia (3-3) y demostraron que aquello que decía Johann Cruyff de que el fútbol es para quien falle menos es verdad. Totalmente cierto. Intensidad y goles, ambos factores sí que los hubo sobre el césped del Nuevo Mirador. Y... poco más. El partido no fue brillante aunque, al menos, se mantuvo la incógnita por el resultado hasta el final.

El Algeciras CF jugó una buena primera parte. Ello, pese a que le costaba un mundo sacudirse la fuerte presión del San Roque y a veces no tenía más recurso que el pelotazo para hacerlo. Así, el balón volvía a los visitantes -un bloque lleno de ex algeciristas y mucho más veterano y cuajado- y vuelta a empezar. Se veía que el contragolpe podía ser la solución. Y la fue, en una jugada en la que Iván anotó tras fallos encadenados de la zaga sanroqueña.

Luego comenzaría el festival del trencilla sevillano Fernández Delgado, que pitó a favor un penalty al San Roque (1-1) y empezó a tarjetear a diestro y siniestro hasta expulsar a cuatro jugadores. El choque se volvió loco desde entonces. Y lo que es peor, el Algeciras CF decidió ausentarse en la segunda parte. Primero, dejó que los rojillos se adelantasen, aunque luego tuvieron la fortuna de hacer el 2-2 de penalty.

Y, en mitad de la confusión, el cabezazo del 2-3 a lo Puyol de Luis Arenas, que apenas había entrado minutos antes al terreno de juego y ya en la recta final del choque. El CD San Roque sabía que se llevaba los tres puntos. Que, recién ascendido aunque más humilde y trabajador, iba a ganar. Y enfrente tenía a un Algeciras CF que, a veces, cree que puede imponerse sólo por la historia y el escudo.

Así las cosas, ocurrió una de esas circunstancias del balompié: la defensa del San Roque despejó fatal un balón superado el minuto 90 y éste cayó en los pies de Alvi, consolidado como ratón de área. El 3-3 subió al marcador y el algecirismo respiró aliviado. Así se escribe la historia.


José Manuel Serrano

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